lunes, 1 de abril de 2024

Shorts stories with tragic endings

 

Escribo esto en un 30 de marzo del 2024 a la 1 AM aunque la he publicado unos días después.

Yo amo a Sofi. Mucho tiempo lo hice, y muchas veces nuestros tiempos no coincidieron.

Cuando empezamos a salir y hacer cosas fuera de nuestras relaciones (fumar marihuana, platicar de nuestras inseguridades) congeniamos muy chido y es que nos entendíamos desde tiempo atrás, entonces nuestra amistad se fortaleció.

Llegamos al punto en que ella me empezaba a contar sobre experiencias sexuales pasadas y yo me emocioné tanto que sugerí mandarle una foto de mi pene y ella accedió.

Nuestra relación pasó de lo platónico a lo físico en el momento en que fuimos a ver Knives Out; ese día fue cumbre e inicio de lo que al final concluiría con esta enorme depresión. Nos besamos al salir del cine. Ese día fue su cumpleaños.

Para mí fue un sueño, había estado tan enamorado de ella por tanto tiempo, pero nunca pude sentirla hasta ese día.

Todo cambió, porque a partir de ahí, empezamos a ir a moteles. Fueron situaciones embarazosas porque ni ella ni yo nos sentíamos cómodos. (¿Cómo ibas a tornar una década de amistad en una relación sexual?)

Sin embargo, lo supimos hacer, el sexo fue de más en más al punto de ser el mejor en nuestras vidas, al menos para mí.

Yo estaba casado y ella estaba casada, sin embargo, el cariño que existía era innegable.

Yo terminé mi matrimonio y esperé. Hubieron momentos en los que no estuve seguro de qué quería hacer y le dije que quería estar sólo, pero inmediatamente me arrepentía, porque sabía que mi lugar estaba con ella.

Estando con ella, me sentía en casa, yo estaba dispuesto a todo, yo le daría mi vida, mi dinero, mi amor, mi tiempo, cualquier cosa que ella necesitara (le pedí que nunca me dejara).

Pasó el tiempo y ella no me permitía estar cerca de ella ni de Valeria (su hija) ya que (como ejemplo), yo le quería regalar juegos de mesa, pero nunca había un buen tiempo para hacerlo. Según Sofi, Valeria le podía contar a su papá sobre nuestra convivencia y eso podría causar problemas, pero eso sí, salieron a otros lados con amigos de Sofi, visitas a su casa, etc… pero al parecer mi cercanía era más tóxica.

No voy a juzgar a Sofia por las decisiones que tomó anteriormente. Yo amo a Sofia y sé que si me pidiera que estuviera a su lado, ahí estaría.

Sólo sé que soy una persona de sobra, un lastre, una carga y a pesar de que yo tenga soluciones para vivir una vida feliz juntos, a ella no le interesan, porque está tan ensimismada, que yo soy como un estorbo.

Ojalá viera cuanto la amo, cuán miserable ha sido mi vida en los últimos 2 meses, las veces que no he dormido porque me despierta un pensamiento de ella, las lágrimas que le he llorado, cuanto la extraño y cuanto quiero ayudarlas a ella y a Valeria, el plan que tengo para mejorar nuestras vidas, pero no importa.

Hoy he decidido borrar las fotos que tengo con ella, y su número de teléfono porque sólo así me voy a permitir seguir adelante. Aún veía sus estados en whatsapp, la foto de perfil que ponía o la frase que escribía y me seguía afectando aunque no tuviera nada que ver conmigo. Supongo que me gusta pensar que aún formaba parte de su vida, aunque no fuera así.

Sufro mucho porque aún la amo y quisiera que las cosas se arreglaran, pero no puedo hacer nada porque no depende de mí, y a la vez, yo me genero esos problemas.

No sé si vuelva con ella, no sé si se acuerde de mí, pero ojalá y haya sido algo bueno en su vida porque en este momento me siento como basura.

P.D. Ahora odio Latch.

 

Esta es mi confesión sobre Sofi.

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