No sé qué pensar.
Estos últimos días fueron increíbles a tu lado, pero una vez más, del cielo al suelo.
Qué fácil es para ti decirme adiós y refugiarte en otros brazos.
Qué fácil me rompes el alma y qué fácil vuelvo.
Qué fácil y qué triste soy. Sólo truena los dedos y ahí estaré.
Quisiera no amarte tanto.