Hoy soñé contigo y aunque los sueños siempre son disparatados, esta vez fue diferente.
Llevaba días sin dormir cómodo, teniendo pesadillas, con temor de volver a dormir, pero esta vez fue diferente.
Esta vez te sentí, supongo que mi mente hizo una conexión a tus recuerdos pero estabas ahí y yo estaba contigo, sin miedo, esperando tu beso y tu desnudez. Buscando la soledad a tu lado.
Lo mejor de esto es saber que no fue casualidad. Te soñé casi sin ropa. Con una fragilidad tan característica en ti. Y desperté. Pensé que estabas conmigo y me hacías feliz, quería que eso fuera real, pero volví a dormir.
Para mi sorpresa ahí te volví a encontrar. Estabas otra vez en mis sueños y en la misma noche te abrazaba. No lo podía creer. Esta vez me acercaba a ti y nos sentamos juntos en el cine, en medio del caos y yo buscaba tu boca. Tú no querías mis besos, pero no me apartabas de ti y al final me aceptaste.
Fue el beso más dulce, casi lo recordé. Casi me hiciste sentir 10 años más joven.
Hay algo del pasado que me trae nostalgia y felicidad, y esa fuiste tú esta noche.
No puedo esperar a volverte a ver y encontrarte entre mis sábanas y mi almohada.
Entre mi colchón y mi esperanza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario